Cuando pensamos acudir a los Tribunales para defender nuestros derechos es importante tener en cuenta la posible condena en costas, es decir, la obligacion que impone el juez a una de las partes a pagar los gastos causados por la tramitación del juicio.

La condena a las costas procesales puede ocasionar unos gastos considerables, pues además de  pagar al abogado, procurador y perito contratados por uno mismo, trae la obligación de pagar al abogado, procurador y perito que han defendido al contrario, además de las tasas, gastos notariales y registrales que se hayan podido generar.

El proceso para calcular los gastos judiciales se llama Tasación de Costas y tienen unos limites legales, ya que dichos gastos además de estar ajustados a unas tablas de honorarios y aranceles profesionales no pueden ser superiores a 1/3 parte de la cuantía del pleito.

Ejemplo de limite de costas judiciales: En un caso que se reclaman unos daños por importe de 60.000 €, las costas procesales del juicio no puedrán superar la cantidad de 20.000 €.

Generalmente, la condena en costas suele imponerse a quien pierde el juicio, pero será el Juez en la sentencia quien resuelva dicha cuestión, pudiendo optar también por declarar las costas de oficio, que quiere decir que cada parte pagara los gastos de su defensa. Hay que tener en cuenta que no existirá condena en costas cuando no sea obligatoria la intervención de Abogado y Procurador.

Es imprescindible contar con el asesoramiento profesional sobre los gastos de un juicio, ya que cada caso puede presentar particularidades que le afecten considerablemente teniendo en cuenta el tipo de proceso y jurisdicción al que se somete.