Como su nombre bien indica, el Usufructo es el derecho a usar y disfrutar un bien o derecho ajeno.

El usufructo puede constituirse sobre una gran variedad de bienes y derechos, como un bien mueble o inmueble; explotación, industria o sus beneficios; Dinero; Títulos y acciones; etc. o puede constituirse en una renta periódica, tanto en dinero como en frutos.

El usufructo puede ser total o parcialmente sobre un bien o bienes, así como se denomina usufructo simple cuando es a favor de una persona, o usufructo múltiple cuando es a favor de varias personas.

El usufructuario es la persona que tiene a su favor el derecho de usufructo, y tiene la obligación de cuidar el bien usufructuado como un buen padre de familia, teniendo derecho tanto a su uso y disfrute, como a sus frutos.

El derecho de usufructo puede constituirse por la ley o por la voluntad de una persona:

  • Usufructo Legal: Es aquel impuesto por la ley, es decir, nace de una norma legal. Por ejemplo, el derecho de usufructo de viudedad.
  • Usufructo Voluntario: Cuando una persona decide constituir dicho derecho a favor de otra. Por ejemplo, el derecho de usufructo sobre los beneficios de una empresa por el propietario de dicha empresa.

La extinción del usufructo tiene lugar:

  1. Por muerte del usufructuario.
  2. Por expirar el plazo por el que se constituyó, o cumplirse la condición resolutoria consignada en el título constitutivo.
  3. Por la reunión del usufructo y la propiedad en una misma persona.
  4. Por la renuncia del usufructuario.
  5. Por la pérdida total de la cosa objeto del usufructo.
  6. Por la resolución del derecho del constituyente.
  7. Por prescripción.

Debido a la coexistencia de diversos derechos forales, y la amplia casuística que puede darse sobre el usufructo, cada caso requiere de un estudio profundo, a fin de determinar, sin ninguna duda, los derechos, obligaciones y extinción del mismo.