Cuando sufrimos un daño causado por otra persona o entidad, tenemos derecho a ser indemnizados y resarcidos. Juridicamente se hace la diferencia entre Daño Contractual y Daño Extracontractual.

El Daño Contractual se da cuando el daño o perjuicio es ocasionado por el incumplimiento de las obligaciones de un contrato.

Ejemplo 1: Arquitecto que por su negligente dirección de obra provoca que se venga abajo la vivienda.

Ejemplo 2: Comprador que no paga el precio de la vivienda en el palzo acordado y provoca que el vendedor no pueda pagar una deuda generandole unos intereses que no tenía porque soportar si el comprador hubiera pagado a tiempo.

El Daño Extracontractual se da cuando la persona o entidad que produce el daño no tiene ninguna vinculación contractual con el que ha sufrido el daño.

Ejemplo 3: Arbol del jardin del vecino que cae encima de vehículo aparcado en la calle.

Ejemplo 4: Accidente provocado por un vehiculo que se salta un semaforo en rojo.

Tanto en los ejemplos de daños contractual como extracontractual estamos ante unos daños y perjuicios que deben ser indemnizados puesto que hay una persona sufre unos daños sin tener la obligación de soportarlo.

Como se deduce, los daños y perjuicios pueden ser por multiples motivos y causas, como daños provocados por personas, animales, entidades, arboles, etc. siendo fundamental la identificacón del responsable causante de los daños, la cuantificación o valoración económica y su reclamación en los plazos que otorga la ley.

Tan pronto como se sufra un daño y perjuicio es recomendable ponerlo en conocimiento de un abogado para que nos aconseje y proceda a dirigir la estrategia para su reclamación y conseguir con éxito la indemnización para resarcir los daños sufridos.